Biblioteca de la II Jornada de Historia Local

  1. Introducción

Desde la Historia Regional (HR) emerge una oportunidad, no sólo para recopilar hechos del pasado, sino realzar lo particular ante lo universal, matizar narrativas generalizantes que caracterizan – aún-  la Historia Nacional (HN). Por ello, la HR resuelto el espacio y el tiempo, proporciona herramientas para precisar esas interpretaciones generales. Desde los años ochenta, se logró- en parte-  superar la visión que la “gran historia” la constituía la de provincias centrales o del Estado nacional y que la regional-  local, era residual. De este modo, se fue abriendo el camino hacia una HR sustantiva que permite enlazar lo macro con lo micro.

En este sentido, articular esos niveles permite otorgarle mayor especificidad al objeto de estudio. Analizar un problema en un espacio acotado, en que la escala de observación es más reducida, es un recurso metodológico importante para explicarlo desde las más diferentes variables.  Coincidimos en que es necesario superar las tradicionales historias provinciales que no reflejan las problemáticas en su conjunto, situación que se agrava en los estudios sobre la Patagonia, por cuanto las provincias surgidas de la administración anterior, no tienen los límites que respondan a criterios del funcionamiento económico y cultural de las sociedades involucrados. Fueron establecidos por leyes nacionales a partir de accidentes geográficos, paralelos, meridianos, etc., en general, trazos convencionales. Poco sirven al intentar explicar la historia en sus diferentes dimensiones. En síntesis, teniendo en cuenta los repositorios y fuentes posibles, recuperar acontecimientos del pasado, sirve para matizar narrativas generalizantes.

Respecto de los Territorios Nacionales (TN) y en particular sobre  Neuquén, existe una vasta literatura destinada a explicar – entre otros aspectos- su creación, la dependencia del Estado nacional, los derechos de los territorianos, la postergación de la conversión en nuevas provincias, los intereses en juego en este sentido y la propia provincialización- entre otros- Favaro y Arias Bucciarelli, 1995; Favaro,2015, 2023; Bandieri, 2005;  Iuorno, 2011;  Ruffini,2007;  Gallucci,2016; Casullo,2023.  

Sobre un tema puntual, que provocó y provoca reflexiones, el traslado de la capitalidad desde Chos Malal en NO a la punta de rieles, fundando el pueblo de Neuquén, existe escasa historiografía. En su mayoría se trata de trabajos de escritores locales (Raone,1994; Ríos, 1980), algunos miembros de la Junta de Estudios Históricos de Neuquén como también artículos de información general o periodísticos de historiadores locales, publicados por la prensa regional, que analizan algunos de los hechos, tales como si hubo fundación de Neuquén o simplemente traslado de la capitalidad.  Incluso, testimonios de una época, trataron el tema, como Ángel Edelman en 1954, padre del primer gobernador de la provincia (1958).

Respecto de los Territorios Nacionales (TN) y en particular sobre  Neuquén, existe una vasta literatura destinada a explicar – entre otros aspectos- su creación, la dependencia del Estado nacional, los derechos de los territorianos, la postergación de la conversión en nuevas provincias, los intereses en juego en este sentido y la propia provincialización- entre otros- Favaro y Arias Bucciarelli, 1995; Favaro,2015, 2023; Bandieri, 2005;  Iuorno, 2011;  Ruffini,2007;  Gallucci,2016; Casullo,2023.  

Sobre un tema puntual, que provocó y provoca reflexiones, el traslado de la capitalidad desde Chos Malal en NO a la punta de rieles, fundando el pueblo de Neuquén, existe escasa historiografía. En su mayoría se trata de trabajos de escritores locales (Raone,1994; Ríos, 1980), algunos miembros de la Junta de Estudios Históricos de Neuquén como también artículos de información general o periodísticos de historiadores locales, publicados por la prensa regional, que analizan algunos de los hechos, tales como si hubo fundación de Neuquén o simplemente traslado de la capitalidad.  Incluso, testimonios de una época, trataron el tema, como Ángel Edelman en 1954, padre del primer gobernador de la provincia (1958).

La exposición completa se puede leer accionando el siguiente enlace:

https://1drv.ms/b/c/6ac6f8fa3ff81ad3/IQBEFPsZGEfASYcaEn3Kc5o6AXCUXm8AnMIob_MLsejQM6w?e=p0J78P

ZAPALA: III Jornada de historia 2009

Trabajos presentados en las III Jornadas de Historia 2009, en la ciudad de Zapala:

De izquierda a derecha: Prof. Marisol Torres, Lic.Sara Riquelme, Sra.Martha Talero, Sra.Estela Maris Asmar

1 – González Carolina y Moreno Hernán: El paredón de Aparicio

2 – Martha Ruth Talero: Eduardo Talero: el arcón de los recuerdos

3 – Marisol Torres: El revoltijo

4 – Elsa Esther Bezerra: Recreando la vida de Don Juan Ivan Benigar. Un personaje mítico en la Patagonia.

5 – Armando Mario Márquez: Organización de la vida Político-Institucional en el Neuquén hasta la sanción de su Constitución Provincial.

6 – María Rosa Encina: Fundación e institucionalización de mi pueblo.

7 – Maitén Berthet: Luna de Covunco. Experiencia de un rescate histórico en la zona de Covunco Abajo – Provincia del Neuquén

8 – Estela Maris Asmar: La educación en el contexto nacional y provincial.

9 – Nanci Mabel Herrera: Dar vida a un sueño. 78 años después reabrimos la biblioteca.

10 – Luis Felipe Sapag: Veranadores del Alto Neuquén. La miseria de los veranadores del Alto Neuquén según Samuel Chiche Gelblung

De izquierda a derecha: Prof. Pedro Barreiro, UNCo; Prof. Elsa Bezerra, JEHNeuquén

El material descripto se puede encontrar en el siguiente enlace:

https://1drv.ms/f/c/6ac6f8fa3ff81ad3/IgBTE_olJUOcTpN43UskI6_FARqjdrVUikJ_4R_xy3lQc60?e=FZkaEa

Certamen Literario. Relatos Históricos 2024

Este trabajo recibió Mención Especial:

Ancestros: una investigación genealógica

Laurita Riadigos

Laurita Riadigos
marialaurariadigos@gmail.com
2024-Neuquén, Neuquén, Patagonia Argentina

María Laura Riadigos

Esta historia comienza en 1778, momento particular en Europa, que más tarde
se conoció como “Época de las Luces”. El Tratado de San Ildefonso del año 1777
trajo el fin de las continuas disputas entre España y Portugal, y la apertura del puerto
de Buenos Aires.

Para leer toda la historia … cliqueá en el siguiente enlace:

https://1drv.ms/f/c/6ac6f8fa3ff81ad3/IgDW6OG0eyYiQ6k1bcMa63TlATWe7K7Zg3lBuaO6E6Fj16M?e=44B1pZ


Despidiendo el 2025

Junta de Estudios Históricos de la Provincia del Neuquén

Como es habitual, los integrantes de la JUNTA DE ESTUDIOS HISTÓRICOS se reúnen para despedir el año. Aunque 2025 no ha sido un año fácil -en realidad, ninguno lo es- pero éste requirió profundizar una serie de adaptaciones tanto en planos institucionales como funcionales y personales, en tanto se ratifican o se modifican funciones y cargos.

Pero ahora es el momento de festejar … por lo realizado y por lo que hay proyectado para realizar.

Sosteniendo la clepsidra entre todos. En la Junta, el tiempo ha sido determinante. Desde 1953 hasta hoy, con idas y vueltas, con buenas y mejorables, con fe y mucha esperanza, la Junta sigue su camino inexorable de acompañar al tiempo.
Carla, la fotógrafa, Marcela, Sara, Carlos, Graciela y Pablo, en la previa.

Arreglando la mesa para esperar a los comensales

Pablo, dale con el asado que hay hambre y no es de sanguchitos.
Como lo demuestra la imagen, hay apetito en la Junta.
Los postres, como el menú principal, fueron exquisitos y abundantes, bien regados por bebidas espirituosas.
Y el brindis por todos: los presentes, los ausentes, los que están, los que estuvieron y los que estarán, agradeciendo a la vida, a Dios, al Universo, porque todos y cada uno han hecho, hacen y haremos esta Junta que sobrevive al tiempo más allá de los acuerdo y las diferencias, como suele ocurrir en algunos grupos humanos en los que predomina el amor y la razón de ser por encima de los conflictos.

Nuestra ocupación nos liga indefectiblemente al tiempo, y éste ha sido motivo de reflexión en todos los tiempos (valga la redundancia) por lo que hay miles de frases, citas, reflexiones y sentencias de todo tipo.

En este nuevo DÍA 2026, disfrutemos del tiempo que se nos regala con tanta generosidad; sigamos estudiando, trabajando y compartiendo nuestro amor por la historia
y nuestro trabajo en el tiempo.

Renovación de autoridades 2025

La JEHNEUQUÉN ha renovado sus autoridades:

La Junta de Estudios Históricos de la Provincia del Neuquén deja copia de la constancia extendida por la Inspección Provincial de Personas Jurídicas con motivo de solicitar este documento a los efectos de cumplimentar diferentes trámites jurídicos, contables y administrativos.

La última COMISIÓN DIRECTIVA informada a esta Inspección corresponde a la Asamblea Ordinaria de fecha 07 de julio de 2025 en la que se designan como autoridades:

Presidente: SARA ELIANA RIQUELME;

Vicepresidente: CARLOS ROBERTO CIDES;

Secretaria: IVANA VANESA FUENTES;

Tesorera: SEBASTIAN ANDRES MOLINA;

1° Vocal Titular: JOSE LEOBALDO RIQUELME VERA;

2° Vocal Titular: CARLA MANARA;

3° Vocal Titular: RICARDO ARTURO KOON;

4° Vocal Titular: MIRTA CORDOBA;

1° Vocal Suplente: ALICIA MAYORGA;

2° Vocal Suplente: INGRID RAINAO;

. . . . . . . . . . . . .cuyos mandatos tienen una duración de DOS (2) años, finalizando el 07/07/2027.-

El último ÓRGANO DE FISCALIZACIÓN informado a esta Inspección está integrado por:

1°Revisor de Cuentas Titular: GRACIELA PAULA BOSCHI;

1° Revisor de Cuentas Suplente: ARMANDO MARIO MARQUEZ;

cuyos mandatos tienen una duración de DOS (2) años, finalizando el 07/07/2027 .-

La última MEMORIA y BALANCE corresponde al ejercicio económico cerrado al 31 de

diciembre del año 2024.-

Se extiende ésta constancia para ser presentada ante quien corresponda, en la ciudad de

Neuquén a los 22 días del mes de octubre del año 2025.-

Sara Eliana Riquelme
Sara Eliana Riquelme

Biblioteca de la II Jornada de Historia Local, Ciudad de Neuquén

Sara Eliana Riquelme: Neuquén y la literatura urbana.

Quienes seguimos el trazado y la evolución de las Letras de Neuquén, hemos visto la literatura urbana mostrarse con toda claridad en el Siglo XXI, y como tal, causó ruido. Es bueno aclarar que en este caso estamos mirando, geográficamente, la ciudad de Neuquén, es decir, la capital. Comenzando este siglo se conocen las producciones de un grupo de poetas (a quienes me gusta denominar “los poetas urbanos del Siglo XXI) con obras cuyo espacio geográfico es casi exclusivamente, la ciudad, sus habitantes y sus conflictos. Contrariamente a lo que podría suponerse, no se describe a la ciudad para destacar la maravilla de su progreso, cosa que es más que evidente, sino todo lo contrario,  para hacer ver sus falencias y desigualdades.

Pero no es de eso que trata esta exposición. Ocurre que por esas cosas del destino hemos accedido a la obra de un poeta que por la década del 40 ya había advertido que esta era una ciudad con todos los elementos de la urbanidad, aunque fuera de una forma incipiente. Y le escribía en esos términos a todos sus actores sociales. Leyendo a quienes han teorizado sobre el tema,  sabemos que la literatura urbana también es eso: la consideración de un paisaje que además de un marco puede llegar a ser protagonista, influyente en la vida de los habitantes del lugar. Es, además, muestra de sus conflictos, esperanzas, ideologías, miedos, tristezas y alegrías.  Es todo esto y mucho más.

Antonio y Esteban

Nos referimos a “literatura urbana” como un corpus específico, de características propias, que pueden ser reconocidas con toda claridad por el lector. Se trata de textos ficcionales, narrativos, líricos o dramáticos, que tienen a la ciudad como el espacio de los hechos y a sus habitantes como protagonistas. Sin lugar a dudas, el concepto es mucho más amplio que su definición, por cuanto toda ciudad está formada por una multiplicidad de espacios y de habitantes de las más variadas características y procedencias. En este entorno, la urbe no es únicamente el escenario de fondo en el que se desarrollan los hechos, sino que influye en forma determinante en la psicología de los personajes y es también protagonista de los problemas sociales que aquí se generan.

En nuestro trabajo de celebración de jornadas de historia local, con mucha suerte hemos tomado contacto y accedido a la obra de Joaquín Ambrosio, gracias a la intervención de las integrantes del Banco de Memoria Viviente de Plottier.  Hasta ahora, no contamos con datos biográficos del autor, por lo que este trabajo se remite exclusivamente a los textos de que disponemos, tratando de encontrar relaciones con el contexto histórico.

En este desarrollo literario se han tomado dos temas: la década del 40, comentando algunos poemas de “POÉTICA” que llevan esa fecha, y del libro RELATOS, “La Creciente”. No es sencillo contextualizar los poemas en el marco histórico territoriano, es decir,  historia de la primera mitad del Siglo XX, segmento temporal sobre el que todavía es mucho lo que nos queda por estudiar. Leyendo la bibliografía disponible, en la región se puede advertir dos cuestiones: por un lado, una gran efervescencia generada por las obras de riego, la planificación y concreción de establecimientos de cultivo; el descubrimiento y aprovechamiento del  petróleo que generara políticas públicas de acuerdo con las necesidades del momento. Dice Orietta Favaro: “El petróleo fue una actividad fundamental para la radicación de personas y empresas y las tareas de relevamiento del suelo y subsuelo, eran realizadas por trabajadores, técnicos, ingenieros y geólogos nombrados por las reparticiones nacionales.” Por otra parte, una notable precariedad en aspectos básicos como educación y salud.  La educación era una preocupación gubernamental dado que se sentía la necesidad de “argentinizar” a los inmigrantes y su descendencia, aunque se hiciera con los planes de estudio que se aplicaban en la Capital Federal, que no se adecuaban a esta región. Pero quizás el mayor déficit se encontraba en la salud de la población, con altos índices de mortalidad infantil y de afectados por enfermedades como hidatidosis y tuberculosis.

Ambrosio se refiere a la época de muchas maneras. Recrea el fenómeno de hidrocarburos en una de las figuras de su política gremial, y titula su poema ““Antonio Ortega” Secretario Comité Huelga Standart Oil”. Aunque este trabajo está muy lejos de intentar echar luz sobre la problemática del Petróleo, es posible leer en el poema el conflicto y las partes en la figura de uno de los gremialistas del momento.

“Antonio Ortega”
Secretario Comité Huelga Standart Oil
Juan Antonio, de trigo y de camino
de nube y horizonte;
desde niño castigaba sus caballos.
¡La tierra es mía, la tierra es tuya,
la tierra es nuestra!
Sus entrañas y su viento,
su rumor de alfarería.
Cerro Letena, el acero en movimiento.
El petróleo y su alegría
el asombro adolescente,
y la vida manantial.
Trepanando las entrañas
perfumarse con petróleo.
Desde el mástil de la torre
desafiar al huracán.
Doce horas de jornada
Ayer, hoy, mañana …
El maquinista ¡Basta! Dijo,
Y el chofer, y el obrador.
¡Paro! Fue el bautismo, la cólera estallante.
¿El petróleo, tiene carta ciudadana?
¡Tiene sangre ciudadana y popular!
Y el desierto fue edificio
Y la tierra fue energía.
Fueron días reñidos de labor y sindicato.
Y de nuevo la pregunta:
¿El idioma del petróleo es el inglés?
Y mil voces que protestan:
Y mil voces que reclaman
¿Quién nos manda en nuestra tierra?
¿Quién es dueño de la arteria
y su latido?
¿Quién refina sudor
Y bombea su entusiasmo;
día a día, sangre a sangre, sol a sol?
Son mil puños que se alzan
son mil puños que reclaman.
Pero el mister todavía,
Deslizó una carta de su manga.
¡Cuidado mister, que la historia no se para!

Y le dijo el mayordomo:
¡Le prohíbo que transite
el solar que yo administro!
Juan Antonio, al galope de su orgullo:
¡De esta tierra no me sacan ni con guinche!
¡Pues su sangre es la sangre de mis venas!
Alta la testa, en su comba perenne
una estrella planetaria.


Surge así un personaje que tiene su protagonismo en la vida real, que habiendo sido trabajador de campo pasa a desempeñarse en la sacrificada actividad petrolera. En ese lugar plantea los derechos de los trabajadores, con metáforas audaces, relacionando el petróleo con la sangre y la vida. También la presencia de patrones extranjeros en la actividad extractiva, y la pregunta retórica: ¿Quién nos manda en nuestra tierra?

 Asimismo, en su poema  “Esteban Toro” Secretario Sindicato de Oficios Varios, describe una persona de profunda conciencia social en un determinado contexto político.

Hay que evocarlo así
con el canasto de mimbre
Y el pan nuevo.
Miga fresca su sonrisa;
Y en el trigal color
de su corteza,
su alegría, cara ancha
y sus pómulos de pueblo.
Su bonhomía desnudaba
el gesto solidario, abierto,
Al poner el pan sobre la mesa.

¡Si todos somos hermanos compañero!
¿Cómo el hombre
puede ser lobo para el hombre?
No puedo aceptarlo,
soy obrero.
Así esparcía su entusiasmo,
su crocante optimismo
de pan fresco,
con el canasto repleto
en una mano.
y en el puño bien alto,
el manifiesto!!




El poema desborda optimismo, solidaridad y buen humor en torno a ese elemento tan preciado por la humanidad: el pan. Presente en el imaginario universal y en su lenguaje: llevar el pan a la mesa, ganarse el pan, que no falte el pan, ganar el pan con el sudor de la frente, pan que no sabe a pan no es pan, y tantos más … metáforas de la alimentación y la supervivencia.
Para el Esteban del poema era algo más que eso; el pan es el sinónimo de hermandad, solidaridad, valoración de lo básico y elemental para la vida en el marco de una postura política claramente expresada: “y en el puño bien alto/ el manifiesto”.
Tanto Antonio Ortega como Esteban Toro son hombres de la historia real, no solo protagonistas de los poemas. He tenido el privilegio de conocer a la familia Toro, en Neuquén, sus hijas y su nieto, una familia en la que Esteban es un padre presente.

La creciente

Este relato, La creciente, es el último de su libro RELATOS, fechando el fin de su edición en mayo de 1981. Los ocho relatos que componen el libro son: Churrique, El Jilguero, Gatas, El ciclo, La pelea, La escolta, La red, y finalmente, La creciente. En líneas generales, se puede decir que el lector se encuentra frente a un corpus de narraciones de tipo costumbrista que muestran aspectos comunes y frecuentes en los habitantes del lugar, dando cierto privilegio a las experiencias de niños y jóvenes, cuya vida se desarrollaba en esta incipiente ciudad.

Estos personajes viven sus experiencias y aventuras en el sector más humilde de la capital neuquina: Churrique, el protagonista del primer relato,  es un  niño que tiene que dejar la escuela para ir a trabajar, el Sapo Castro, el otro personaje,  es hijo de un carrero; hacía viajes con su padre transportando mercaderías de ramos generales en grandes carros tirados por bueyes, a veces hasta Zapala y Chos Malal. Finaliza la narración con la muerte del padre de Churrique en una cantera de las bardas, dejándolo a él al cuidado de una familia numerosa. El paisaje se muestra no solo como el marco en el que se despliega la vida de los habitantes sino además como en una función de protagonista del destino de estos seres que no tienen otra alternativa más que adaptarse a sus condiciones. 

Cualquier lector con cierta experiencia ganada con la literatura de Neuquén, ya sea de la ciudad o de la provincia, no puede dejar de sorprenderse ante “La creciente”. En realidad, lo que sorprende es que un hecho tan dramático como eran las crecientes de los ríos que conforman la confluencia nunca hubiera sido tratado como tema de obras literarias populares. Sobre las inundaciones que causan los ríos del Noreste argentino se han escrito bellas composiciones populares, se les ha puesto música y se cantan hasta cuando ya sus efectos van siendo aplacados por las obras realizadas para ese fin. En Neuquén, hasta tanto se completaron las obras hidráulicas de Chocón y Cerros Colorados, las inundaciones eran un flagelo que los habitantes de las orillas debían soportar, tal como en el noreste argentino.

El Limay y el Neuquén son ríos de poderoso caudal, y hasta tanto se embalsaron sus aguas para darle aprovechamiento hidroeléctrico y agropecuario, anualmente, sus márgenes se veían desbordados al punto de comprometer las viviendas que se edificaban en sus zonas de influencia. Año tras año, las crecientes no eran de la misma magnitud; distintos factores geográficos y ambientales le daban mayor o menor crecimiento a los ríos, pero en los casos más graves, las aguas abandonaban el cauce y se dirigían con toda comodidad a las partes más bajas de la ciudad de Neuquén. Ambrosio muestra en este relato los conflictos que podían generarse entre vecinos cuando cada uno se empeñaba en salvar sus bienes de la inundación, cosa que era prácticamente imposible. Había que concentrarse en salvar las vidas y seguir.

Últimas reflexiones: La obra de Joaquín Ambrosio nos indica, en primer lugar, que siempre, en todos los sectores, existen personas con gusto por la escritura y por la idea de dejar registro escrito de las principales vivencias de su entorno. Esto nos anima a seguir buscando a aquellos que dejaron sus vivencias escritas y aún no las hemos podido leer, porque no las conocemos.

Nota aclaratoria:

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Bibliografía sugerida que se relaciona con los temas que se pueden identificar en la obra literaria:

Favaro, O. (2025). Territorio-Estado. La explotación del petróleo en un espacio nacional. Neuquén, 1918-1955.

Perren, J.: Sectores subalternos y conflictividad social. Formas cotidianas de resistencia en el territorio Nacional de Neuquén (1880-1930), en Contribuciones a las Ciencias Sociales, septiembre 2010.

www.eumed.net/rev/cccss/09/

Dr. Armando Mario Márquez
Dr. Armando Mario Márquez

Biblioteca de la II Jornada de Historia Local, Ciudad de Neuquén

EL PROCESO DE PROVINCIALIZACION
DE LOS TERRITORIOS NACIONALES

A PROPOSITO DEL 70 ANIVERSARIO DE LA PROVINCIALIZACION DEL NEUQUEN

-exposición brindada en la II Jornada de Historia Local, organizada por la
Junta de Estudios Históricos del Neuquén, ciudad de Neuquén, 3 de octubre de 2025-

Los procesos históricos, más aún aquellos de innegable relevancia político-institucional como el que nos ocupa, no son el resultado de algo espontáneo, aislado, sino que, por el contrario, son la consecuencia de un proceso previo que hizo eclosión con su concreción.

Nuestra Historia Patria -y también la local- nos presentan múltiples ejemplos de ello: es éste el caso concreto del asunto en trato.

Esta exposición será fiel a ello, ya que advertiremos cómo, desde los primeros (y muy difíciles) momentos de nuestro amanecer patrio, nos encontraremos en presencia de antecedentes previos de relevancia e incidencia en el resultado final anunciado en el titulado, los que ligan al Neuquén con varias provincias hermanas.

Así, iremos avanzando en el tiempo acompañando la evolución histórica del proceso político-institucional que desembocara en el evento conmemorado.

Por fin, no nos desentenderemos del contexto contemporáneo en que fue declarada la provincialización del Neuquén, sus consecuencias y traspiés, y, por cierto, su proyección actual. Allá vamos.

La Época Colonial

Creación del Virreynato del Río de la Plata

Cuestiones de orden geopolítico, en especial el enorme territorio del que fue separado, lo que dificultaba su buen gobierno, llevaron a la creación del Virreynato del Río de la Plata.

Tal entidad política dependiente de la Corona Española tiene su origen en la Real Cédula del rey Carlos III de España del 1 de agosto de 1776, escindiendo del Virreynato del Perú a los territorios de las hoy repúblicas sudamericanas de Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay y parte sur del actual estado del Brasil y parte norte del de Chile: sus costas eran bañadas por los océanos Pacífico -en el Oeste – y el Atlántico -en el Este- dándosele el nombre anunciado en el titulado, siendo el teniente general Pedro de Cevallos, hasta ese momento gobernador de Madrid, su primer virrey.

Real Ordenanza de Intendentes de 1782

El origen de la cuestión lo encontramos en el contexto del absolutismo monárquico del siglo XVIII, ya que la Corona española advertía con preocupación que los amplios territorios de ultramar, fuente de grandes riquezas, estuvieren en las manos -eventualmente ambiciosas- de los virreyes: América centraba esa especial preocupación y era necesaria una adecuación político-espacial que morigerara ese riesgo.

Nace, en consecuencia, aquel documento institucional, suscripto por el Rey Carlos III el 27 de enero de 1782, con claras motivaciones no solo políticas, sino también: económicas, religiosas y militares.

Así, dentro del por entonces vasto territorio de nuestro Virreynato del Río de la Plata, se crearon ocho intendencias.

Cinco de ellas: las de Paraguay, La Paz, Cochabamba, Charcas y Potosí, y tres provincias subordinadas: Moxos, Chiquitos y Banda Oriental, estaban fuera del hoy nuestro territorio nacional.

Mientras que, dentro de nuestras actuales fronteras, además de la provincia subordinada de las Misiones Jesuíticas, se crearon tres intendencias; eran ellas:

  • Buenos Aires: comprensiva de la región de la Pampa húmeda, el Litoral y la Patagonia.
  • Córdoba del Tucumán: comprensiva de Córdoba, región de Cuyo y Santiago del Estero.
  • Salta del Tucumán: comprensiva del Norte argentino.

Éstas tenían a su frente a un Intendente Gobernador y de ellas dependían las Gobernaciones, a cargo de funcionarios denominados Gobernadores, con lo cual tenemos un cuadro de atomización política dentro del territorio virreinal, lo que, en parte, aventaba el temor de la Corona al que ya aludiéramos precedentemente.

Estaría incompleta esta presentación sino aclarara que los titulares de cada una de esas unidades políticas -tanto Intendencias cuanto Gobernaciones- eran nombrados directamente por la Corona y su cargo era temporal.

Más allá de su valor político e institucional, lo más destacable de la referida norma es que la gran mayoría de los límites geográficos por la misma fijados -internacionales e interprovinciales- de nuestro país se mantienen inalterables desde ese entonces, y -detalle para nada menor- también coincidían con los límites de las provincias -u obispados- eclesiásticos.

La Época Patria

Los Sucesos de Mayo de 1810

Entronizada la Primera Junta de Gobierno Patrio, la que, ya en su carta inicial, la del Cabildo de Buenos Aires del 25 de mayo de 1810, se asume para “conservar la integridad de esta parte de los dominios de América para Fernando VII y sus legítimos sucesores y observar puntualmente las leyes del reino”, tal como lo podemos apreciar en la parte inicial de aquél, a la vez que se erige en la Autoridad Superior del Virreinato”, a la vez que avalan la organización política existente, conforme puede apreciarse en los destinatarios de la Circular del 27 de mayo de 1810.

Por otra parte, por su injerencia en el tema en trato, cabe destacar la normativa generada el 15 de junio de 1810 por la Junta al disponer la inspección de los fuertes de frenteras, por un lado, y, por el otro, las estrictas instrucciones generales y las instrucciones reservadas y específicas dadas al comandante de la expedición a las provincias interiores, Coronel Francisco Ocampo.

Pocos días después, el 21 de julio de 1810, se habilita al Río Negro de la costa Patagónica como puerto menor, en estos términos: “En la representación hecha por los vecinos del Río Negro de la Costa Patagónica, sobre el que se les conceda el privilegio exclusivo de abastecer de sal a esta capital y provincia”, la Junta decidió: “fomentar a los predichos vecinos y poner aquel establecimiento en el estado competente de prosperidad, dando a aquellos dominios del Rey el valor de que sen capaces, sacándolos del estado miserable en que se hallan…meditando al mismo tiempo que el único medio es franquear aquel puerto al comercio…que desde la fecha se lo tendrá por habilitado en clase menor…”.

El Directorio

Las llamadas “fronteras”, es decir las grandes extensiones de tierras más allá de los poblados, fueron motivo de especial preocupación por el gobierno central.

Consecuentemente con ello, por decreto del 6 de diciembre de 1815, el Director Supremo Ignacio Álvarez Thomas dispone la reorganización del Regimiento de Blandengues de la frontera, medida que es completada por decreto de ese Director del 11 de marzo de 1816, por el cual se manda adelantar la línea de la “frontera sur”.

Un día después, y con referencia directa al citado en el párrafo anterior se decreta “suspender las denuncias de terrenos que se hallasen pendientes a la fecha de publicación del decreto anterior”.

Con el objeto de reforzar la frontera “más allá del Río Salado”, el 15 de febrero de 1816, Álvarez Thomas decreta “elevando a una compañía de milicias a la clase veterana de blandengues”.

Poco después, el 11 de marzo de 1816, aquél suscribe el decreto por el que se “manda adelantar la línea de la frontera sud”, para, un día después, por similar instrumento, se dispone “suspendiendo las denuncias de terrenos que se hallasen pendientes a la fecha de la publicación del decreto anterior”.   

Congreso General de 1816

Instalado ya en la ciudad de San Miguel del Tucumán, el cónclave convocado por el Estatuto provisional para Dirección y Administración del Estado del 5 de mayo de 1815, en su sesión inaugural de 24 de marzo de 1816, nomina a los congresistas Esteban Agustín Gascón (Buenos Aires), Tomás Sánchez de Bustamante (Jujuy) y José Mariano Serrano (Charcas), para que conformen la Comisión que tendrá a su cargo elaborar el plan de materias que serán motivo de tratamiento; así, éstos se dan prontamente a la labor y, tras consultas con sus pares, el 26 de mayo presentan la agenda de trabajo que aconsejan y es aprobada por el pleno, encabezada por la declaración de nuestra independencia, la elección de la forma de organización del estado y su forma de gobierno y el dictado de una carta constitucional, y. en lo que hace al interés de su ensayo, advertimos:

  • Demarcación del territorio y creación de ciudades y villas,
  • Arreglo del Régimen Municipal, y
  • Conformación de un régimen agrario.

Sesionando ya en la ciudad del puerto, el 13 de mayo de 1817, el Congreso resuelve “facultar al Director Supremo para la adjudicación en propiedad de las tierras a los pobladores de la nueva demarcación, procediendo en ella conforme a derecho, y sin perjuicio de las reglas que en adelante haya de prescribir el Congreso”.

Avala los decretos dictados el 22 de julio de 1817 por el Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón, en cuanto dispone “auxilios para la extensión de la frontera sud y concesiones de tierras en las mismas”, por un lado, y, por el otro “disponiendo que sean preferidos para las concesiones de tierras en la nueva línea de fronteras, los oficiales de ejército que no se hallasen en servicio activo”.

Ante la propuesta formulada el 18 de diciembre de 1818 por el Director Supremo José Rondeau, el Congreso avala, por decisorio del 20 de febrero de 1820, ampliar los términos de la norma indicada en el párrafo anterior.

Asimismo, con la anuencia del Congreso, el 30 de abril de 1819, Rondeau dispone la “formación de un cuerpo de tropa veterana costeada por los hacendados para la defensa de la frontera” y, con fecha 10 de setiembre de 1819 afecta fondos “para atender el sostén de la guarnición de la frontera”.

Con fecha 5 de octubre de 1819 el Congreso establece la forma “en que debe hacerse ek reparto de las tierras públicas”.

La Anarquía

Fracasada la propuesta constitucional de 1819, disuelto ya el Congreso General, y tras la batalla de Cepeda, se inauguró una etapa en nuestra Historia Patria en que los pactos o tratados interprovinciales dieron sustento institucional a nuestra Nación, lo que se extendió hasta 1853 con ocasión de la sanción de nuestra Constitución Nacional.

Fue así que el gobierno bonaerense, encabezado por Martín Rodríguez, por decreto del 24 de setiembre de 1821, dispuso la creación de una estafeta en el poblado de Patagones.

El 22 de noviembre, se dicta un decreto por el cual se dispone “el fomento de la costa Patagónica y medidas relacionadas con la pesca en dicha región”; en la misma fecha se regulan los “derechos sobre la sal patagónica y la extranjera”.

La Época Constitucional

Constitución Nacional de 1853  

Quienes, reunidos en Santa Fe de la Vera Cruz, nos legaron la Constitución Nacional sancionada el 1 de mayo de 1853,hicieron una adecuada lectura de la situación, previendo integrar e institucionalizar los extensos territorios existentes fuera del señorío de las provincias y la secesión de Buenos Aires, con la letra del artículo 13 de nuestra Ley Mayor, al decir: “Podrán admitirse nuevas provincias en la Nación, pero no podrá erigirse una provincia en el territorio de otra u otras, ni de varias formarse una sola, sin el consentimiento de la Legislatura de las provincias interesadas y del Congreso”.

Congruentemente con ello, al señalar las atribuciones del congreso, indica: “Arreglar definitivamente los límites del Territorio de la Nación, fijar los de las provincias, crear otras nuevas, y determinar por una legislación especial la organización, administración y gobierno que deben tener los territorios nacionales, que queden fuera de los límites que se asignen a las provincias” (cfr. art. 75 inc. 15 CN).

Vale destacar que la reforma que la carta federal sufriera en 1860, a partir de la cual todos los argentinos quedamos al amparo de una misma constitución, no modificó la letra de aquellos, como tampoco lo hicieron las posteriores reformas que se le practicaron luego.

La Ley 28

El 12 de octubre de 1862 Bartolomé Mitre, en el primer día de su presidencia (ya que hasta entonces el cargo que en ese sentido ostentaba tenía carácter provisional) envió al Congreso Nacional un proyecto de ley, que éste hizo tal al día siguiente, registrada bajo el número 28, denominada “de Nacionalización de los territorios fuera de los límites o posesiones de las provincias”, la que estaba compuesta por seis artículos, de los cuales destacamos el texto del primero de ellos, al decirnos que “Todos los territorios existentes fuera de  los límites o posesión de las provincias son nacionales aunque hubiesen sido enajenados por los Gobiernos provinciales desde el primero de mayo de 1853”.

Territorio Nacional del Chaco

Durante la Presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, a instancias del PEN el Congreso sancionó las leyes # 576, del 11 de octubre de 1872, de “Administración del Territorio del Chaco”, y # 686, del 26 de setiembre de 1874, “Gobernación Territorio del Chaco”.

Creación de la Gobernación de la Patagonia

En la Presidencia de Nicolás Avellaneda, a su solicitud la legislatura nacional sanciona, el 9 de octubre de 1878. La ley # 954 intitulada “Gobernación de la Patagonia”, creando, así esa unidad político-territorial, remitiendo a la # 576 en lo que será su régimen normativo “hasta que se sancione una ley general para los Territorios Nacionales”.

Establece sus límites y fija su capital en Mercedes de Patagones, hoy ciudad de Viedma.

Organización de los Territorios Nacionales

El 10 de octubre de 1884, durante la primera presidencia de Julio Argentino Roca, el Congreso dicta la ley # 1532 “de Organización de los Territorios Nacionales”, compuesta por 64 artículos, creaba nueve gobernaciones: La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut. Santa Cruz, Tierra del Fuego, Formosa y Chaco, asignando sus límites, facultando al PEN a subdividir y organizar su territorio y designar las respectivas capitales.

Estableció el régimen organizativo de esas unidades político-territoriales, que fue el marco institucional de aquéllos, operando como una ley marco, cual si fuera una constitución en cuanto a su esquema de poder y funcionamiento.

De tal norma destaco lo anunciado en su artículo cuarto al decir que: “cuando la población de una gobernación alcance a sesenta mil habitantes, constatados por el censo general y los censos suplementarios sucesivos, tendrá que ser declarada provincia argentina”, estableciéndose, así, una condición de procedibilidad, objetiva para acceder a tal categoría institucional.

La ley precedentemente comentada sufrió leves modificaciones por parte de las leyes # 2662, del 31 de octubre de 1889, y # 2735, del 29 de setiembre de 1890, las que fueran sancionadas en el curso de las presidencias de Miguel Juárez Celman y Carlos Pellegrini, respectivamente.

Creación de Juzgados de Paz y Registros Civiles

Durante la Presidencia de José Figueroa Alcorta, en agosto de 1907, se crean los organismos referidos en el titulado en los distintos territorios por vía de la ley # 5104.

Terminología

Durante la presidencia “de facto” de Edelmiro Farrell, el 5 de abril de 1944 sanciona el decreto 8667, por el que se establece: “se denominará oficialmente ‘Territorio Nacional’ a la entidad territorial que encierran sus límites geográficos y ‘Gobernación’ al órgano del Estado a cargo de su administración y su gobierno”, con lo que se introduce una necesaria y adecuada precisión terminológica al tema en trato.

Esquema electoral

Durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón, el Congreso sancionó dos normas relativas a la anunciada materia: la # 13998 del 29 de setiembre de 1950, de “Organización de la Justicia Electoral”, y # 14032, del 1 de julio de 1951, la que “Establece el Régimen Electoral Nacional”.

Con referencia a esta última, destaco la letra del artículo 182, al decir que “los Territorios Nacionales elegirán delegados a la Cámara de Diputados de la Nación en la proporción de uno cada 100.000 habitantes o fracción que no baje de 50.000, en base a las cifras del último censo. La representación de dichos Territorios en ningún caso será inferior a dos. Elegirán un delegado los Territorios cuya población no llegue a 100.000 habitantes”.

Los límites de su desempeño se hallaban detallados en el artículo 188, estableciendo: “Los delegados tendrán voz en la discusión de cualquier asunto de competencia de la Cámara, excepto en los juicios políticos; podrán presentar mociones y proyectos de leyes, pero no tendrán voto ni integrarán el quorum. Formarán parte de las Comisiones Permanentes y Especiales de la Cámara con voz y voto”.

Esta última norma fue modificada, también durante la primera presidencia de Perón, por vía de la ley # 14292, cuyo artículo 82 señala que: “Los Territorios Nacionales elegirán Delegados a la Cámara de Diputados de la Nación en la proporción de uno cada 100.000 habitantes o fracción que no baje de 50.000, en base a las cifras del último censo. La representación de dichos Territorios en ningún caso será inferior a dos”.

Provincialización del Chaco, La Pampa y Misiones 

Por ley # 14037 del 20 de julio de 1951 se concretó la provincialización de Chaco y La Pampa, mientras que por ley # 14.294 la de Misiones.

Ley Orgánica de los Territorios Nacionales

Durante la segunda presidencia de Juan Domingo Perón, por vía de la ley # 14.315 se modifica la ley # 1532, antes citada.

Provincialización del Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Formosa

Durante la segunda presidencia de Perón, a instancias del PEN, el Congreso Nacional dio sanción a la ley # 14.408, que otorgó el estatus provincial a los Territorios nombrados en el titulado. De ella quiero destacar lo siguiente: su artículo octavo al decir: “Establécese para los Territorios Nacionales un sistema de gobierno electivo de acuerdo a las disposiciones de la presente ley”, y, luego su artículo noveno al disponer: “Los Territorios Nacionales de Formosa, Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz tendrán una legislatura local, cuya elección, funcionamiento y atribuciones se regirán por las disposiciones de la presente ley”.

El gobierno “de facto”

El día después del dictado de la ley # 14408 se produce el bombardeo a la Casa de Gobierno por parte de fuerzas armadas opositoras, en la llamada “Masacre de Plaza de Mayo”, que costó la vida a más de 300 inocentes, por lo que la ley siguiente a aquella es la # 14409, del 17 de junio de 1955 que declara el estado de sitio en todo el territorio nacional, para tres meses después, el 16 de setiembre de 1955 es derrocado el gobierno “de iure”, lo que paraliza el proceso de institucionalización de aquéllas provincias.

Dr. Armando Mario Márquez

CURRICULUM VITAE ABREVIADO

Abogado, egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de
Buenos Aires. Doctorando en Derecho Constitucional en la Facultad de Ciencias Jurídicas y
Sociales de la Universidad de Mendoza. Postgrado de Especialización en Derecho Constitucional
por la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Docente universitario de
Historia Constitucional Argentina. Presidente del Centro de Estudios Constitucionales del Comahue
y expresidente de la Filial Neuquén de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) y de la Junta de
Estudios Históricos del Neuquén. Miembro titular de la Asociación Argentina de Derecho
Constitucional, del Instituto de Derecho Constitucional de la Academia Nacional de Derecho y
Ciencias Sociales, del Instituto de Federalismo de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias
Sociales de Córdoba, del Instituto de Política Constitucional de la Academia Nacional de Ciencias
Morales y Políticas, del Instituto de Investigaciones de Historia del Derecho, del Instituto Nacional
Browniano y del Instituto Nacional Belgraniano. Disertante y autor de numerosas publicaciones nacionales y extranjeras.

Ana María de Mena
Ana María de Mena

Biblioteca de las II Jornadas de Historia Local Ciudad de Neuquén

Lic. de Mena, Ana María

Miembro correspondiente de la Junta de Estudios de Neuquén por la ciudad de San Martín de los Andes.

Contacto: anamariademena@gmail.com

¿QUIÉN FUE MIGUEL ANDRÉS CAMINO, NOMBRADO EN UNA CALLE NEUQUINA?

03/10/2025 Resumen de la ponencia

   Miguel Andrés Camino residió pocos años en San Martín de los Andes, donde impulsó la fundación de la Biblioteca Popular 9 de Julio, una de las más antiguas de la provincia.    Publicó dos libros de poesía, “Chaquiras” y “Chacayaleras”, de profunda raíz andina, vinculada con los lagos y montañas del sur neuquino.

   Apreciado en su tiempo, motivo de artículos periodísticos en la prensa patagónica contemporánea, y pese a que muchas entidades y calles de varias ciudades del país fueron bautizadas con su nombre, todavía no se lo conoce suficientemente.

   Sus poesías fueron incluidas en libros de lectura utilizados en escuelas argentinas y veintinueve temas suyos fueron musicalizadas por compositores de la talla de Carlos López Buchardo, Pascual de Rogatis y Juan de Dios Filiberto. Varias de ellas están grabadas por Carlos Gardel, Leda Valladares, María Elena Walsh, Mercedes Sosa y León Gieco y aún se las escucha en versiones de otros intérpretes.

   La ponencia fundamenta esas afirmaciones y tiende a divulgar su vida y su obra para que se lo conozca más allá de la calle que lleva su nombre en la ciudad de Neuqén.  

1° PARTE

DATOS BIOGRÁFICOS

   Miguel Andrés Camino nació en Buenos Aires el 30 de noviembre de 1877. Era hijo de Dominique Mahiles, de origen francés y padre español, dedicado al comercio, de quien heredó el nombre y el apellido.

   Concurrió al Colegio Charlemagne, institución que funcionaba en el barrio de Monserrat y estaba orientada a formar a descendientes de franceses desde 1880.

   La cuidada educación que recibió incluyó el estudio de los idiomas francés e inglés y el hábito de la lectura complementó lo recibido de maestros y profesores. En el censo de 1895 en el casillero correspondiente a ocupación está escrita la palabra “empleado”.

   El 7 de enero de 1904 se casó con Eufemia Mónica Silva, siete años mayor que él. En 1906 el matrimonio residía en San Pedrito 166 y bautizaron a su primogénito Rodolfo Manuel en la parroquia de San José de Flores, del barrio homónimo, según el libro de bautismo de esa iglesia. La familia Camino creció con el nacimiento de cinco hijos más.

   Fue periodista de las revistas Nativa, Tradición, El trovador de la Pampa, Caras y Caretas y colaboró en Fantasio, aunque no se sabe con certeza si en las ediciones españolas o las francesas.

   Una biografía consigna que “vivió unos años en Barcelona y en otro viaje a Europa lo hizo en París”. Lo que está documentado es que cumplió funciones de corresponsal del diario La Nación en el Viejo Continente y fue columnista del diario El País de España.

Vínculos y actividades variadas

   La inclinación por las artes -que se deduce de los círculos que frecuentó- posibilitaron que cultivara la amistad con personalidades del mundo de las letras, el espectáculo, la música, el teatro, la pintura y la escultura.    Descendientes del escritor conservan testimonios de obras pictóricas con dedicatorias de los autores cargadas de afecto.

   Ernesto Castany cuenta que fue amigo de Florencio Sánchez y del escritor boliviano Ricardo Jaimes Freyre, y él en sus libros dedicó poemas a Enrique Banchs, Fernán Silva Valdéz, Hugo Wast y otros con los que, posiblemente, tuvo algún vínculo que motivó las dedicatorias.

   En su autobiografía Benito Quinquela Martín recuerda “La Peña” del Café Tortoni y cita: “los asistentes más o menos frecuentes eran (…) Pascual de Rogatis, Juan José de Soiza Reilly, Héctor Pedro Blomberg, Luis Perlotti, Juan de Dios Filiberto, Daniel Marcos Agrelo, Miguel Andrés Camino (…)”.

   En el mítico café entabló amistad con Alfonsina Storni y en los años que lo frecuentó escribió las piezas teatrales “Chacha”, “La ley del pobre” y un sainete. Años atrás en el local se exhibía una foto de Alfonsina junto a Camino.

   En otro orden, tradujo al castellano obras del francés de Emile Zola, Max Maurey y Pierre Weber y del inglés “El club de los suicidas” de Robert Louis Stevenson.

   Hizo una adaptación de la “Marcha del Inca” (Himno al sol) de Manuel José Benavente, pieza que en algunos catálogos figura con letra de Miguel A. Camino y forma parte de la lista de “Cantos escolares” aprobados en 1934 por el Consejo Nacional de Educación de Argentina. La partitura está en la colección de la Biblioteca Nacional del Perú, con sede en Lima, y es objeto de colección en librerías europeas.

   Como se verá más adelante, también se incluyeron sus poemas en libros de lectura para niños.

En el sur andino  

   En una semblanza del poeta, el historiador Pablo Fermín Oreja, quien alternó con las hermanas del escritor, escribe: “Al término de una larga permanencia en Europa, al filo del estallido de la Primera Guerra Mundial, regresó al país y se afincó en San Martín de los Andes, atendiendo la hacienda de su padre y la corresponsalía de La Nación”. Coincidiendo con ese testimonio, Ernesto Castany sostiene que aquí el escritor “cuidó ganado”.

   El vecindario memorioso testimonia que entre 1916 y 1924 residió en el pueblito que entonces era San Martín de los Andes. Inicialmente lo hizo en Hua Hum donde vivía su padre, que había llegado a la localidad como proveedor de pan y carne del Regimiento 3 de Caballería de Línea y se había unido a la sanjuanina Ángela Salas. El padre fue el primer encargado de la estafeta de correos.

   Tiempo más tarde, su hijo escritor vivió en la vega San Martín, al pie del cerro Torta, en compañía de una mujer de apellido español y ascendencia mapuche, de acuerdo con el testimonio de pobladores contemporáneos.  Según él mismo escribió en la introducción de un libro del que es autor, acá fue amigo de Carlos Gingins, Juan Carlos Fortega, Emilio Zadzawska, Domingo Pelletieri, Félix Obeid y Emilio Mahiles; con este último tenía lazos familiares por vía materna.

   También menciona en esas palabras preliminares a Ada María Elflein, quien llegó al paraje Quila Quina a pocos kilómetros de San Martín de los Andes. Ella estuvo en el pueblo y alternó con algunos vecinos como don Augusto Teodoro Mash.  Probablemente se reunió con Camino a quien debía conocer de los círculos periodísticos capitalinos.

   Castany subraya que se sentía orgulloso porque los vecinos no lo llamaban “sr. Camino”, sino “Don Miguel”.

   Junto a otros pobladores y para adherir al centenario de la Revolución de Mayo, en 1916 el escritor impulsó la creación de la Biblioteca Popular 9 de Julio, que se fundó al año siguiente. Él la presidió entre 1918 y 1920 además de integrar la comisión directiva desde el nacimiento de la entidad hasta su alejamiento de San Martín de los Andes.

    Durante su presidencia logró apoyo de la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares y la donación de libros del Consejo Nacional de Mujeres. Sus vínculos con personalidades y entidades capitalinas favorecieron la visita del Dr. Ángel Gallardo, presidente del Consejo Nacional de Educación en 1919. Tiempo después de su estadía llegaron quince paquetes conteniendo libros para incorporar al patrimonio bibliográfico de la institución.

    Camino donó a la biblioteca una colección de cuarenta medallas conmemorativas, cuya acuñación era frecuente en las primeras décadas del siglo pasado, varias realizadas por las casas más importantes del país dedicadas al rubro y algunas de belleza inusual. Hoy el medallero que las contiene es una singularidad en una entidad neuquina y patrimonio infrecuente en la Patagonia.

Nuevamente en espacios porteños

   Regresó a Buenos Aires donde colaboró en varios medios periodísticos escribiendo artículos de interés general, y fue letrista de canciones a las que pusieron música compositores académicos como Pascual de Rogatis y Carlos López Buchardo. También musicalizaron sus temas artistas populares como Osvaldo Pugliese, Juan de Dios Filiberto, Agustín Irusta y Manuel Gómez Carrilo.

   En la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC) están registrados veintinueve letras de canciones de su autoría, algunas con nombre y apellido propios y otras con el seudónimo Milon E. Mujica. Esas canciones fueron interpretadas por Carlos Gardel, Azucena Maizani, Agustín Irusta, María Elena Walsh, Leda Valladares, Julio Molina Cabral, Mercedes Sosa, Alfredo Zitarrosa, León Gieco. Marcelo Berbel, etc.

   Sus poemas fueron divulgados mediante la declamación, una expresión artística frecuente en las primeras décadas del siglo pasado, a través de las voces de Margarita Palacios, Fernando Ochoa, Berta Singerman y Leonor Centeno, entre otros recitadores que los incluyeron en su repertorio. 

   Desde 1934 fue director del Servicio Social para Empleados y Obreros Municipales de la ciudad de Buenos Aires y ocupó el cargo hasta que en 1944 fue nombrado Inspector de Museos Municipales. Desde su condición de funcionario bregó por la apertura de un establecimiento asistencial para obreros y empleados y logró que lo fuera el Sanatorio “Julio Méndez”.

Asociación Gente de Artes y Letras Impulso

   En el atelier de Fortunato Lacámera, participó junto a otros artistas y escritores en la gestación de la Asociación Gente de Artes y Letras Impulso, que en mayo de 1940 conformó la comisión directiva oficial. La presidió Lacámera y Miguel A. Camino ocupó el cargo de primer vocal.

   Como no tenían sede y necesitaban un espacio para reunirse, resolvieron alquilar una vieja barraca en la calle Lamadrid, a media cuadra de la av. Almirante Brown en el corazón del barrio de La Boca. Los artistas que rápidamente se sumaron a la Asociación donaron algunas “manchas” para recaudar fondos. Con el dinero obtenido más el aporte de Quinquela Martín y Miguel Camino que donaron $50 cada uno, completaron la suma necesaria para abrir la sede que también sirvió como espacio para que algunos artistas lo utilizaran como taller.

   El escritor ya tenía nutridos vínculos con pintores y escultores, derivados de la actividad periodística, sus relaciones con el mundo del espectáculo y los círculos literarios en los que participaba, por lo que integrarse a Gente de Artes y Letras debe haber surgido sin esfuerzos. Lo que ha quedado registrado es su generosidad a la hora de contribuir económicamente, como consta en un acta de la entidad.

    En varias fotos de la Asociación de los años 40 se lo ve asistiendo a conferencias y a exposiciones. La institución en la actualidad continúa realizando actividades artísticas y culturales. Probablemente fue en ella donde Camino desplegó sus últimas actividades sociales.

    En agosto de 1943 enfermó y a comienzos del año siguiente le diagnosticaron cáncer de vejiga. Una carta de su hermano José dirigida a Jaime Carro, amigo de Cipolletti y con familiares en San Martín de los Andes, anuncia su fallecimiento a las 6.45 del 7 de abril de 1944 y detalla los padecimientos que le causó la enfermedad.

II° PARTE

RELEVANCIA

La referencia de Borges

   Durante una conferencia sobre los orígenes del tango, en 1928 Jorge Luis Borges se refiere a Miguel Camino y dice en un momento de su disertación:

   “Otra genealogía tanguera es la rastreada por don Miguel A. Camino, poeta, en su hermosa composición recordativa, intitulada El tango. Está casi al final del libro Chaquiras y empieza así: 

Nació en los Corrales viejos, 
allá por el año ochenta. 
Hijo fue de una milonga 
y un "pesao" del arrabal. 
Lo apadrinó la corneta 
del mayoral del tranvía, 
y los duelos a cuchillo 
le enseñaron a bailar. 
Así en el ocho, 
y en la asentada, 
la media luna 
y el paso atrás, 
puso el reflejo 
de la embestida 
y las cuerpeadas 
del que la juega 
con su puñal. 

   Y agrega Borges: “La procedencia versificada por Camino es original a más no poder. A la motivación erótica, o meretricia, que todos hemos reconocido en el tango, añade una motivación belicosa, de pelea feliz, de visteo. Ignoro si esa motivación es verídica: sé nomás que se lleva maravillosamente bien con los tangos viejos, ‘hechos de puro descaro, de pura sinvergüencería, de pura felicidad del valor’, como los describí en otras páginas, hace un año”.

Su escritura considerada por los contemporáneos

   Álvaro Yunque en un ensayo sobre la poesía dialectal porteña analiza variantes en distintas regiones del país y en un tramo de su trabajo dice:

   “Si nos corremos más al sur, a la Patagonia, encontramos en San Martín de los Andes (Neuquén) al poeta Miguel Andrés Camino, hombre culto, periodista, conocedor de idiomas extranjeros, autor de «Chacayaleras» y de «Chaquiras»:

-¿Cómo es eso m’hijo
que te habís metio
con la Felicinda?
– Yo que sé
lo que sé decile
es que Felicinda
me robó el pañuelo;
yo, por recobrarlo,
l,estaquié los brazos
contra la paré;
ella muerta’e risa,
me ofreció sus labios…
La besé
La monea aquella
Me supo tan güena
Q’el pago aceté.
Así jué.

   “Vemos aquí la sustitución de la f por la j (jué en lugar de fue como el pampeano anterior), la supresión de la d final (paré en lugar de pared), la contracción: muerta’e risa, en lugar de muerta de risa. Y monea por moneda, aceté por acepté, metío por metido. Todas modificaciones comunes con los pampeanos. Muchas las hereda el dialecto de la ciudad. Pero en Camino aparece un habís en lugar de has que encontramos en los poetas del norte, los influidos por calchaquíes”.

    Por su parte Atahualpa Yupanqui, ante una pregunta sobre quiénes influenciaron su arte dice (1):

   “¿Qué alimento teníamos? Amado Nervo ¿Qué tal? Guido y Spano. Nos venía toda la literatura popular española, el Siglo de Oro español (…) ¿Qué hay? No hay Boca y River, hay otra cosa, hay un estado que ni se pisa el suelo. En aquel tiempo no pisábamos el suelo. Estaban nuestros poetas; se llamaban Luis Negrete, Juan Burgui, se llamaba Guillermo Saraví en Entre Ríos, se llamaba Joaquín Castellanos en Salta, Jaimes Freyre en Tucumán, Miguel Camino en La Pampa, en Neuquén y en Buenos Aires; Joaquín V. González con sus montañas ¿qué tal? Fausto Burgos. Nosotros éramos muchachos y esta gente nos daba un alimento hermoso”.

   Enrique Cadícamo en sus memorias menciona, como una circunstancia singular, que en el barrio de Floresta donde vivió, los fondos de su casa eran linderos con los de la vivienda del escritor y señala que era amigo de sus hijos. También Leopoldo Lugones lo menciona en un artículo del diario La Nación.

   Varios autores, entre ellos Angélica González Otero, subrayan la influencia de Camino en la decisión de Antonio Porchia para editar el libro “Voces”. Dice la citada ensayista: “Durante toda su vida Porchia fue cercano a muchos pintores, la mayoría de ellos pertenecían a la agrupación «Impulso», que tenía su sede en el barrio de La Boca, uno de sus barrios preferidos, pero fueron sobre todo Miguel Camino y José Pugliese quienes más insistieron en que publicara”.

   Héctor García Martínez, al referirse al repertorio del recitador Fernando Ochoa, lo incluye entre los destacados autores dedicados a la temática vernácula cuando citan a los autores que eligió: “la poesía nativista más importante del Río de la Plata de Boris Elkin, Cavilla Sinclair, Miguel A. Camino, los uruguayos, Yamandú Rodríguez, El Viejo Pancho, Osiris Rodríguez Castillos y otros”.

Obra de sugestión cordillerana

   En 1921 Miguel Camino publicó en una edición realizada en Buenos Aires, el poemario “Chacayaleras”. El título que alude a personas o elementos procedentes del chacayal, vale decir al monte de chacayes, una especie arbustiva apreciada por la leña que deriva de sus ramas y tronco. La obra fue reeditada dos años después.

   Esa primera edición está ilustrada por Angel Agrelo, uno de las personas que frecuentaba la peña del café Tortoni. Intercalados entre las páginas, sus trabajos reproducen temas alusivos a las poesías, relacionados con el entorno neuquino.

   Cinco ejemplares fueron publicados con una reproducción en colores del óleo titulado “Chapelco” de Luigi Paolillo (2). Impresa sobre papel especial, está adherida a una página de cartón gris con un folio transparente que la cubre. La obra refleja el cerro Torta -estribación del cordón Chapelco- y en ella se distingue la casa donde vivió el poeta, ubicada en el actual Loteo Sepúlveda. Esos cinco ejemplares numerados estaban firmados por el autor. Una de las ilustraciones interiores de Agrelo reproduce el mismo sector con el citado cerro de fondo.

   Los poemas de “Chacayaleras” dan cuenta del enamoramiento de su autor por la vegetación, los cursos de agua, el canto de los pájaros y otras manifestaciones de la naturaleza de la cordillera neuquina. Denotan el entusiasmo que generaron en él y cada verso manifiesta el cariño que profesó a la región.

   En 1926 se publicó “Chaquiras”, título que refiere a las mostacillas, -las mentadas cuentas de vidrio- que ofrecían los conquistadores españoles a los pueblos originarios para intercambiar. La segunda edición es del año siguiente, bajo el sello de la Sociedad de Publicaciones El Inca, en la colección Ediciones especiales, y está dedicada a la escritora uruguaya Juana de Ibarborou.

    Las obras se divulgaron en Buenos Aires y tuvieron repercusión en otras ciudades del país, por lo que el escritor recibió un reconocimiento de la Municipalidad de la Capital Federal de entonces. El Círculo de la Prensa de Buenos Aires lo distinguió con el otorgamiento de una medalla.

    En vida del poeta, fue destacada su trayectoria, por ejemplo, el Diccionario Enciclopédico Ilustrado de la Lengua Española que en 1935 apareció en Barcelona, contiene una biografía de Camino. Igual ocurre en una edición de la Enciclopedia Universal Ilustrada de Espasa Calpe.

   Sus poemas se incluyeron en la Antología Poética Universal publicada en España por la Editorial Alfredo Ortells de Valencia, donde comparten páginas con obras de Campoamor y Calderón de la Barca.

    En 1939 Editorial Losada publicó “El paisaje, el hombre y su canción”, con una selección de poemas de “Chacayaleras” y nuevos poemas, como parte de la colección Poetas de España y América.  

Neuquén, la tierra que eligió

   “Artista del hondo sentir y bello decir”, dice una página del diario La Nación, y agrega que “la sugestión andina con sus bosques y cursos de agua, lo influenciaron notablemente y sugirieron los poemas de sus publicaciones”.

   Su producción “es precursora de la poesía del campo y del hombre neuquino; su obra literaria está inspirada en el folklore y en el paisaje” sostiene la prof. Elsa Esther Bezerra.

   En un somero análisis de sus poemas dice la prof. Sara Eliana Riquelme: “Todo el exotismo y el color del modernismo en la descripción de la naturaleza empleando esmeradas adjetivaciones como “lánguidas auroras”, comparaciones y metáforas en metales y piedras preciosas, “crepúsculos que son trajes de luces recamados de oro y de rubíes” son solo algunos de los recursos que utiliza para dar cuenta de un paisaje maravilloso, como de cuento”.

   Si bien sus libros se publicaron en Buenos Aires, reflejan su sentir por la cordillera neuquina. No es casual que la tapa de “Chacayaleras” esté bordeada por una guarda que remite al arte rupestre. También las ilustraciones de páginas interiores representan el volcán Lanín, el lago Lácar, las araucarias, el cóndor, el puma, las montañas… son todos emblemas de la provincia del Neuquén. Vale resaltar que esa edición fue financiada por el escritor, situación que le permitió incluir los detalles gráficos que lo vinculaban con la tierra que inspiró su contenido.

   La versión de Losada tiene una tapa donde los elementos de la cosmovisión lugareña están presentes: una matra, un cultrún, una trutruca y flores silvestres. La más elevada pareciera ser una flor de chacay.

   En síntesis, los elementos gráficos que acompañan las obras de Camino están ligados fuertemente a lo neuquino, tanto en la cultura como con flora, fauna y paisaje.

   Un testimonio de Fernán Félix de Amador (tal el nombre que adoptó Domingo Fernández Beschtedt) unido a la región por lazos familiares y afectivos, en su historia titulada “San Martín de los Andes”, refiriéndose a Camino sostiene:

     “Yo tuve el gusto de conocerle personalmente pocos años antes de morir. Cuando supo donde vivía, el encuentro se hizo cordial, como si fuéramos viejos amigos. En el dilecto recuerdo que guardaba por este pueblo me impresionó hondamente”.

En palabras propias

   Por otra parte, en el poema titulado “Escudo”, Camino elogia los servicios que el buey prestó a los pobladores y -en los años que residió en la zona, cuando Neuquén era Territorio Nacional y no tenía símbolos oficiales- propone:

“Mas no cerraré mis ojos
sin que me esfuerce por ver
en un escudo’e mi tierra
-bien quisiera el de Neuquén-
un sol en el horizonte,
y entre gajos de maitén,
una pampita de trébol
y, en ella, echadito un buey”.

En los versos del poema “Nostalgia” se refleja la añoranza por el lugar que lo motivó, cuando dice:

Amanecer de la Vega
¡Que me place recordar!
La vida andará por ella
florecida de chacays.
Aún perdura en mis oídos
su risita de cristal.

Su ex libris

   El ex libris, esa una pequeña obra de arte que identifica la propiedad de un libro y subraya su pertenencia a una persona o una biblioteca, impreso, grabado o adherido como etiqueta, reapareció con fuerza a principios del siglo pasado acompañando al movimiento modernista. Miguel Camino también tuvo el suyo. Utilizó dos de características similares. El segundo, con leves variaciones del primero está firmado por Daniel Agrelo en 1923.

   La imagen que adoptó el poeta como sello personal es un rectángulo vertical, recuadrado, ornamentado alrededor con una guarda geométrica que puede encontrarse en diseños textiles y en el arte rupestre mapuche. En el centro un rostro de rasgos indígenas está acompañado en la parte superior por el nombre del escritor; en la inferior con la misma tipografía (semejante a la actual Tequendama) la palabra Chapelco. En el ángulo inferior derecho, una vasija con la palabra exlibris se apoya en el recuadro.

   Aunque los dos títulos de los libros y sus reediciones fueron publicados en Buenos Aires, el contenido, las ilustraciones son eminentemente neuquinos.

   Además del manifiesto cariño por el lugar, se puede mencionar otro tema que lo ligó fuertemente: en San Martín de los Andes el escritor se unió a una muchacha mapuche con la que vivió en la vega San Martín. Los vecinos memoriosos dieron referencia de esa unión y comentaron que de ella nacieron varios hijos. Algunos testimonios agregaron que el poeta no le dio su apellido a esa descendencia, pero si le legó la tierra y la vivienda cuando se alejó del sur (3).

   De alguna forma el poeta repitió la historia de su padre, cuando dejó hijos en Buenos Aires. A diferencia de él, con el tiempo volvió al hogar conyugal donde permaneció hasta su muerte. Sin entrar a opinar sobre esa situación, cabe acotar que en esos años eran frecuentes los casos de familias paralelas; en algunos de ellos con el conocimiento y consentimiento de la esposa legítima.

   El comentario es a propósito de las ediciones porteñas, impregnadas de rasgos neuquinos que, probablemente, resultarían exóticos hace noventa y cien años atrás, cuando la Patagonia era un territorio lejano y las comunidades originarias eran invisibles para el público porteño.

En libros para niños

   El prof. José D. Calderaro es autor de “Optimismo” un libro de lectura para tercer grado que publicó en 1933 la editorial Independencia de la ciudad de Buenos Aires. En él incluyó el poema de Miguel Camino “Florcita del aire”.

   En 1940 Editorial Claridad publicó el libro “Versos para niños”, una recopilación de Encarna Catalá. Se trata de “Una selección de composiciones de poetas clásicos y modernos destinada a los alumnos de escuelas y colegios para que sirva de texto en las horas de lectura libre”, según está consignado en las primeras páginas. En él incluye un poema de Camino.

   Respecto a los libros que se usaban en la escuela, dice María G. Bianchetti: “A través de los informes del Ministerio de Educación, de los digestos, de las revistas pedagógicas y de los prólogos de los libros de lectura podemos identificar cuál era la finalidad que se perseguía con su publicación […] proporcionar lectura instructiva, pero sobre todo moralizadora, en forma muy interesante”.

   Los volúmenes escolares debían compendiar textos que sirvieran para formar al “argentino del mañana”, verdaderas lecciones de urbanidad, de higiene, reglas de comportamiento hacia los mayores, etc. La base era siempre moralizar. Se trataba de inculcar el amor al trabajo y al estudio, condenar el ocio, idealizar el progreso y respetar la autoridad.

   No se sabe si Camino conocía esas sugerencias, pero la intención de aleccionar anida en su poesía “¡Siémbralo, hijo mío!”, incluida en el libro de Catalá, que dicen así:

“¡Siémbralo, hijo mío!”                            
Siembra este carozo,
Siémbralo, hijo mío,
Que de él saldrá el árbol
Que buen fruto y sombra
Te dará en un próximo
Caluroso estío.
¡Siémbralo, hijo mío!

Si todos los hombres
Sembraran un grano
En cada baldío
Adonde sus pasos
Guiara el destino,
Gozosos tendrían
El árbol, la sombra,
Las flores, el fruto,
El ave y el nido.



En escuelas sanmartinenses, una de ellas la provincial N° 3 que funcionó en la estancia Quechuquina, los maestros enseñaban a los escolares ese poema.

Un ejemplar de la revista de historietas chilenas “El cabrito” incluye un texto de Camino. Habría que revisar la colección de esa publicación para verificar si fue un colaborador ocasional o frecuente.

Honores después de su partida

Necrológicas en los diarios de la época destacan su labor e informan que Cátulo Castillo despidió sus restos en el Panteón de SADAIC, representando a la entidad.

De él dijo el hispanista Federico de Onís, el mismo año de su muerte: “Poeta regional, el mejor de la Argentina, y aun de toda América, hoy”.

Al año siguiente, en el Círculo de la Prensa de Buenos Aires se reunieron varias personalidades para organizar un homenaje, entre ellos estaban Alvaro Yunque, Blanca del Prado, Florencio Escardó, Ramón Columba, Zulma Núñez y Joaquín Gómez Bas. En 1945 la ex Comisión Cooperadora del Servicio Social de la Municipalidad de Buenos Aires colocó una placa realizada por el escultor Luis Perlotti, en el Sanatorio “Julio Méndez”, que Camino había promovido.

También en 1945, en una página de “El Heraldo” de Trelew se puede leer: “Íntimamente ligado al desenvolvimiento intelectual de la Patagonia, si bien su obra se circunscribe a asuntos del sur de Neuquén, su producción se extiende, por similitud de ambiente, por escenarios afines, a una gran extensión de la cordillera austral”.

En 1946 la Asociación Impulso lo homenajeó en el Cementerio del Oeste durante un encuentro muy concurrido, informa el diario La Nación.

Un año después, el sr. Yamil Obeid de la Comisión de Fomento de San Martín de los Andes, propuso que se bautizara con su nombre a la costanera del lago Lácar que se proyectaba construir, porque “con su obra literaria supo divulgar las bellezas regionales y recoger del folclore araucano el acervo vernáculo que alienta la tradición popular”, dice el acta de la Comisión, y agrega que se aprobó la sugerencia.

Allí el 1 de febrero de 1957 se inauguró un busto realizado por Angel García, durante un acto organizado por la Comisión de Homenaje presidida por Horacio Fernández Beschtedt. El Dr. Gregorio Álvarez envió un mensaje de adhesión que se leyó en la oportunidad; contó con la presencia de la Dra. Ileana Lascaray y se refirió a Camino el escritor Pablo Fermín Oreja.

En 1958 en la Quebrada de Zonda de la ciudad de San Juna se inauguró el Jardín de los Poetas, donde se colocaron los bustos de treinta y cuatro escritores. Hay uno de Camino compartiendo espacio con los que recuerdan a Esteban Echeverría, Domingo Sarmiento, Belisario Roldán, Fernán F. Amador, Leopoldo Lugones, Rafael Obligado, José Hernández, Evaristo Carriego, etc.

Vale subrayar que se impuso el nombre de Miguel Andrés Camino a una calle de las ciudades de Buenos Aires, a una de Córdoba y a otra de Neuquén. En San Martín de los Andes lo llevan -además de la avenida costanera- una arteria de la Vega Maipú y una sala de la Biblioteca Popular 9 de Julio. Es considerado el primer poeta del pueblo.

En 2012 la Feria Regional del Libro sanmartinense estuvo dedicada al escritor bajo el lema “La memoria es el camino, Camino es nuestra memoria”, oportunidad en que se presentó un cuadernito biográfico.

La Biblioteca Popular del CPEM N° 14 de Aluminé y varias entidades en distintos rincones del país lo recuerdan bautizando con su nombre distintos espacios.

Vigencia de su obra

La grabación de sus canciones en los últimos años, validan su actualidad. En el trabajo “De Ushuaia a la Quiaca” realizado por León Gieco se incluye el tema de Camino “Pobre mi negra” interpretado por Leda Valladares. También Marcelo Berbel eligió alguno de sus temas para cantarlo.

El Conjunto Aca Seca de La Plata (premio Konex de Platino 2016) grabó las cinco canciones con música de Carlos López Buchardo y las incluyen en sus presentaciones. Esos temas son: Prendiditos de la mano, Si lo hallas, Frescas sombras de sauces, Oye mi llanto y ¡Malhaya la suerte mía!

Esas composiciones con la sencillez de sus letras forman parte repertorio tradicional argentino. Hay, además, registros similares en Uruguay y Colombia.

Otro dato que corroboran la vigencia es que tres empresas dedicadas al coleccionismo y antigüedades de libros y objetos especiales Amazon e eBay de USA y PicClik del Reino Unido ofrecen desde 2022 la versión impresa en papel especial encuadernada en cuero y otros detalles sofisticados, de “Chacayaleras”.

Desde 2024 la compositora e intérprete Fernanda Gazzari está recuperando las partituras de sus poemas convertidos en canciones, para realizar arreglos musicales para difundirlos.

Los dos libros que publicó fueron inspirados en nuestra provincia y la información que antecede evidencian que Miguel Andrés Camino fue un poeta de raigambre patagónica y proyección nacional que sigue vigente por lo que es pertinente divulgar su obra y su trayectoria.

(1) EL comentario de Yupanqui puede oírse con su voz ya que hay un registro grabado del mismo.

(2) Luigi Paolillo nació en Italia en 1864. En 1890 se estableció en Buenos Aires, donde participó en las Exposiciones Nacionales de 1896, 1898 y 1903. Este último año regresó a Italia y volvió al país en 1907. Hizo decoraciones en las iglesias de San Francisco y del Sagrado Corazón de Jesús de Buenos Aires. Asistió a la Exposición Internacional del Centenario de 1910 y al Salón Nacional en 1911; luego regresó a su país donde murió en 1934. Sus pinturas aún cotizan en el mercado del arte.

(3) Cuando se indagó sobre su presencia en San Martín de los Andes, para revalorizar su figura y contrarrestar la idea de cambiar el nombre de la costanera del lago Lácar que lleva el nombre del escritor. fueron entrevistados varios vecinos. Surgió abundante información que se divulgó en un cuadernillo durante el cierre de la Feria Regional del Libro de ese año. Felizmente la idea del concejal que la presentó ante el cuerpo legislativo local no prosperó, en parte por la oposición de numerosos vecinos que deseaban mantener el nombre del poeta y rechazaron la propuesta con fundamentos, a través de correos electrónicos que las emisoras de frecuencia modulada se encargaron de difundir.



Fuentes consultadas:
.
Bianchetti, María Gabriela, “Nuevas representaciones de infancia en las escuelas argentinas - Un recorrido por los libros de lectura de principios del Siglo XX (1900-1945) en Revista de Literaturas Modernas, N° 42, Universidad Nac. de Cuyo, 2012.
Cadícamo, Enrique, “Mis Memorias”, Ed. Corregidor, 1995.
Caporicci Miraglia, Walter, “Quinquela y ‘La Peña’ del Café Tortoni, el sótano más célebre de Buenos Aires”, 23-12-21.
Caporicci Miriaglia, Walter, “Agrupación de Gente de Arte y Letras Impulso – 80 años de arte, cultura, pasión y gloria”, en buenosaireshistoria.org; consulta el 17-9-25.
Castany, Ernesto, “Miguel A. Camino y sus Chacayaleras”, en diario La Prensa, 1971.
de Mena, Ana María, “Semblanza de Miguel Andrés Camino”, Centro Editor Municipal de San Martín de los Andes, 2012.
García Martínez, Héctor, “Folklore, Fernando Ochoa”, diario La Nación, 2006.
González Otero, Angélica, “Antonio Porchia y la brevedad expresiva”, La Palabra N° 14, Tunja, Colombia, junio 2014.
Moya B., Perera A.P., Bermúdez B., Sánchez S., “Miguel Andrés Camino, Un jardín con catálogos vivos”, en WordPerss.com, consulta el 18-9-25.
Oreja, Pablo Fermín, “Miguel A. Camino un gran poeta de Neuquén” en diario Río Negro, edición el 10-3-2003.
Rébori, Blanca, “Retratos sonoros”, Colección de CD de CONABIB, mayo 1998.
Riquelme, Sara Eliana, “El espacio geográfico en la literatura de Neuquén. El período territoriano”, en el blog saraeliana.com.ar. Consulta el 17-9-25.
Yunque, Álvaro, “La poesía dialectal porteña”, Ed. Peña Lillo, 1961.

Testimonios orales de: Mariana, Ariel y Enrique Camino, Carlos Buganem, Ema Estela Guerra, Maclovia Ramona Torres, Elio Ramiro Soria, Roberto Pfister.




NEUQUÉN, libros de consulta

En esta entrada se guardan libros que pertenecen a material de estudio e investigación que se realiza en Neuquén, en sus diferentes disciplinas.

Estado, sociedad y salud: Neuquén (1944 – 1972)

Libro editado por la Universidad Nacional del Comahue; al cliquerar sobre el link se muestra un enlace que lleva al lector al lugar en el que está alojado el material que conforma este libro. Es un libro de consulta y su material se puede utilizar para los fines que el lector necesite; para esto, únicamente debe dar cuenta de su operación citando el material consultado de acuerdo con Normas APA, 7ma edición.

https://1drv.ms/f/c/6ac6f8fa3ff81ad3/IgAvRpao2xIuQZnxsZPK3MOiAc_WnZpf9haHU8yjd9P7jIo?e=aLasvv

II Jornadas de Historia Local Ciudad de Neuquén

La Ciudad se reúne con los vecinos para recordar, compartir, estudiar, analizar y difundir su historia.

Mirando hacia el bajo. 1930 – Agradecemos el material fotográfico a Revista Mas + Neuquén

La Calle Sarmiento. 1930 – Revista mas + Neuquén

Autor desconocido. El pasaje del campo a la ciudad: Calles amplias, mucho cielo, 1922. Esquina de Sarmiento y Pampa. Revista más+Neuquén

Autor desconocido. Caminata por la calle Yrigoyen, 1920. Revista más+Neuquén

Autor desconocido. Los presos reparan las calles neuquinas, 1930. Revista más+Neuquén

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Las exposiciones de las II Jornadas de Historia Local

En una entrada aparte, con el resumen encabezando el texto, se dejan los escritos que cada autor va acercando para compartir con los lectores interesados.

Joaquín Ambrosio: Poeta urbano de Neuquén
Joaquín Ambrosio: Poeta urbano de Neuquén

Joaquín Ambrosio: Poeta urbano de Neuquén

https://drive.google.com/file/d/10rkHUj-kly2TOdIrTNgOlIhdEEwxByD0/view?ts=67d429e3

En la época en que escribía y publicaba Joaquín Ambrosio, no era frecuente descubrir en la literatura de Neuquén ejemplos de poesía urbana. En general y desde sus inicios, la lírica neuquina circulaba por los caminos del paisaje y sus avatares, dado que, aunque describen gran belleza se reconoce también la influencia de una naturaleza exigente, inflexible en muchos casos, dotada de extraordinaria belleza pero cuyas condiciones no siempre favorecen la vida de sus habitantes.

La temática poética, además, se posiciona también en la subjetividad de un yo lírico que desarrolla temas como el amor romántico, familiar y al terruño. En otro orden y según la época, surge también una poesía hermética, de difícil acceso abordando temas psicológicos o existenciales.

En esta «Poética» es posible identificar a un escritor que mira la ciudad, los sujetos y los problemas que se caracterizan. Describe este universo desde sus propias convicciones políticas y su compromiso militante. En los años `40 del Siglo XX, el panorama en la incipiente Neuquén difería en mucho de épocas posteriores. Sin duda alguna, es mucho lo que nos falta indagar e investigar en esta dirección.

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https://drive.google.com/file/d/1-tTQp6m9Q1BCeyo7En0osNi0_MpXFweV/view?ts=67d420fb

Para acceder al material del libro haga clic sobre el link de arriba. Aparece un enlace a Google Drive en el que se puede encontrar el contenido. Si le indica que solicite autorización, escriba a los editores del sitio y le darán entrada al mismo.

Neuquén en sus comienzos: habitantes, personajes, historias, vida en El Triángulo, como solía llamársela.

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